LA VIDA DE FERRAGUT

Había una vez unos gigantes padre y madre que tuvieron un hijo muy pequeño a quien pusieron por nombre Ferragut.

Sus padres pensaron que no iba ser fuerte así que lo envolvieron en una manta, lo llevaron a un bosque y lo dejaron abandonado.

Al día siguiente unos humanos recién casados oyeron llorar al gigante bebe, lo cogieron y se lo llevaron a casa.

Cuando pasaron dos años el niño era tan grande como la casa y solo tenia dos años. Lo echaron de casa y desde ese mismo día se convirtió en un malvado.

Como cuenta la leyenda dicen que el gigante que tenia 200 años no se murió hasta que lo mató Roldán.

MI OVEJA TIKI

AQUÍ ESTÁ MI OVEJA TIKI TOMANDO EL BIBERÓN EN MI CASA.

 

Yo tengo una oveja llamada Tiki. Me la regaló Roberto porque su madre murió cuando ella nació. Roberto es un pastor que vive en Ujué. Es muy amable y tiene más de 1000 ovejas.

Ahora nosotros a Tiki le damos biberón y también pienso y paja. Antes no comía ni pienso ni paja solo leche, ahora come de todo.

Mi oveja tiene un mes y medio. Ella ha crecido. Pesa unos 5 o 4 kilos. Nos sigue y juega con nosotros. Es muy muy feliz con mi padre, mi madre, mi abuela, mis hermanos y conmigo.

FÁTIMA

EN EL BUZACAO CABEN 489,6 LITROS DE AGUA

EN LA FOTO SE VE EL BUZACAO QUE TIENE FORMA DE PRISMA RECTANGULAR.

Nosotros lo hemos averiguado de esta manera:

  1. Hemos medido con un metro la largura, la anchura y la profundidad de la poza porque el buzacao tiene forma de prisma rectangular.
  2. Luego hemos multiplicado largo x ancho x profundidad y nos ha salido 489.600 centímetros cúbicos.
  3. A continuación hemos pasado de centímetros cúbicos a decímetros cúbicos   dividiendo por mil.
  4. Por último lo hemos pasado a  litros porque en un decímetro cúbico cabe un litro. Un decímetro cúbico equivale a un litro.
  5. En total caben 489,6 litros de agua.

EL MURCIÉLAGO Y EL TREN

 

Voy a contar lo que voy a contar.

Hace unos días vivía un tren alargado, sucio y roto en una cueva. Como había mucha oscuridad viene a vivir un murciélago y de repente se choca con el tren llamado Mochico y dice el tren: 

– ¡Oye, mire por donde va señor!

Y dijo el murciélago Nobita:

– Lo siento señor.

– No pasa nada – dijo Mochico – Oye ¿cómo te llamas?

– Yo me llamo Nobita. Y tú ¿cómo te llamas?

– Yo puessssssss.

– Espera, espera – dijo Nobita

– A ver si adivino. ¿Te llamas Pechuga?

– No

– Caramelo.

-Tampoco

– Monico

– Mmm casi

-¡Ah! Mochico.

-Sí has acertado – dijo Mochico.

– Oye ¿me puedes arreglar?

-Sí

Al cabo de 5 días Mochico ya estaba arreglado y pudieron dar la vuelta al mundo.

FIN