16 PERSONAS DE 6 PAÍSES VIENEN A UJUÉ A RENOVAR EL PUEBLO

ENGIN ESTÁ TRABAJANDO CON UNA PALA.

El 7 y el 9 de marzo de 2017 fuimos a entrevistar a los trabajadores de la empresa de Victorino Vicente S. L. y la de Florencio Suescun Construcciones S. L. a la Plaza Mayor, a la Plaza Pequeña, a la calle Pilarraña, a la calle Morapié y a la calle del Cuerno. Están renovando las tuberías de las aguas fecales y pluviales y las del agua potable.

Les entrevistamos para saber de dónde vinieron, cómo se llaman y por qué vinieron a trabajar aquí.

ESTOS SON LOS PAÍSES DEL MUNDO DE DONDE SON LOS TRABAJADORES.

Había 15 personas que venían de otros países:
. 6 de Bulgaria
. 2 de Portugal
. 1 de Moldavia
. 1 de Polonia
. 1 de Ucrania
. 4 de Ecuador

Había 5 personas de otras provincias de España:.

. 3 de Orense
. 1 de Badajoz
. 1 de Zaragoza

ESTAS SON LAS PROVINCIAS DE DONDE VIENEN LOS TRABAJADORES.

Los trabajadores se llaman:
Sanco, Engin, Ilian, Feim, Iván, Alberto, Zlatko, Andrés, Manuel, Javi, Rodrigo, Luis (2), Gilberto, Jon, Máximo, Wilian, Humberto, Gregorio y Kiko.

Todos vinieron en busca de trabajo, dinero y una vida mejor.

ESTÁ PONIENDO PIEDRAS SANCO

 

LOS ESQUIADORES

Gorka está esquiando.

El 10 de enero de 2015 un grupo de cinco esquiadores se fueron a pasar las vacaciones a Candanchú. Uno  se llamaba Juan, otro Marcos, otro Lucas y los otros dos Pedro y Gorka. Estaban en la  casa rural de Candanchú y dijo Gorka:

-¿Vamos a esquiar a la pista grande III? Es la más difícil de bajar.

– Vale,  coged los esquíes y las botas que nos vamos.

Ya en la pista de esquí vieron que hacia sol, la nieve estaba dura  y hacía un poco de frio. Ya estaban arriba, el primero en tirarse fue Pedro, después Lucas, seguido Marcos, Juan y el último Gorka,  estaban Pedro, Lucas, Juan y Marcos abajo y Gorka estaba bajando y  de repente vio una mancha negra e intentó frenarse pero no le dio tiempo. Como lo negro era grasa de las cadenas del telesilla,  los esquíes se resbalaron, perdió el equilibrio y se cayó a una velocidad rapidísima. Se pegó en el muslo derecho y le dolía mucho el fémur. Empezó a gritar y los camilleros le oyeron y subieron andando porque no podía acceder en camioneta y el helicóptero estaba a una hora de la pista de esquí. Los médicos le miraron donde Gorka les decía, y dijo un médico:

– Parece que se te ha roto el fémur.

Le montaron a Gorka en la camilla y poco a poco le bajaron al bar. Esperaron una hora y llego el helicóptero y le montaron. Llegó al hospital General San Jorge en Huesca. Ya pasada una semana le explicaron a Gorka que se le había roto el fémur y estaría en el hospital un año entero. Pasado el año los médicos le mandaron a casa. En su casa hacía gimnasia todos los días y se iba a Ejea de los Caballeros a rehabilitación.  Cuando paso un año les llamó a sus cuatro amigos para volver  a ir a esquiar a Candanchú. Quedaron en el bar de la pista de esquí. Ya estaban allí los cinco amigos, empezaron a esquiar en la pista grande III. Lo primero que hizo fue fijarse haber si había grasa no había. Empezó a tirarse y no le pasó nada a nadie. Bajaron muchas veces mas vivieron felices y comieron perdices en el bar de la pista de esquí.

EL CHICO QUE QUERÍA UNA PELOTA

El verano pasado un chico pobre vivía con sus padres  en una casa vieja.  La puerta era pequeña pero tenía un salón muy grande y muy bonito. El chico tenía el pelo castaño, los ojos azules, su nariz era pequeña y bonita y su boca grande.  Llevaba una ropa vieja y unas zapatillas muy chulas.

Un día el chico salió de casa  y a lo que iba andando por la calle vio una tienda. La tienda era grande, alta y con muchas cosas. Vio una cosa que le gusto mucho. Volvió corriendo a casa y les pidió a sus padres un euro. Se lo dieron y volvió corriendo a la tienda. Cuando llegó,  miró la etiqueta y valía 20 euros,  y pensó: “¿Qué   tal si le ayudo a alguien?  Así conseguiré dinero”.

Al  volver  a casa vio a un abuelo de unos 80 años decir algo. Así que se acercó a él y le preguntó haber que quería. El abuelo le dijo que necesitaba que su huerto estuviera bien cuidado.  El niño se puso muy contento y le dijo:

– Yo te cuidaré el huerto pero cada día me tienes que dar  dos euros.

El abuelo respondió:

– Vale, pero tienes que estar todo el verano trabajando.

Estuvo hasta el 21 de septiembre y ese día  paró y consiguió  mucho dinero. Volvió a casa   y les dijo a sus padres que no se iba a gastar el dinero en una pelota que se lo iba a guardar para comprar comida y vivió feliz y comió perdiz.

EL VAQUERO PABLO

Como  me lo contaron te lo cuento.

Era un día precioso de  primavera,  los  arboles estaban llenos de  flores,  el  suelo  de hierba luminosa y con margaritas. Pablo  vivía  en  ese  paisaje en una casa grande y bonita. El  vaquero  Pablo era  muy  amable  con todos sus vecinos. Les daba leche porque  tenía gallinas,  vacas y  caballos.

Un  día el vaquero  dejó la puerta abierta del establo de los caballos,  se escapó  su caballo blanco con lunares negros,  en la noche.  Al  día siguiente no encontró al  caballo y  le buscó hasta  que  anocheció. Pasaron semanas y apareció el  caballo y Pablo,  el vaquero,  se puso contento y vivieron  felices para siempre.

 

IVÁN Y SUS AMIGOS

Hace mucho tiempo en el año 2014 había un chico muy listo llamado Iván. Sus amigos estaban deseando engañarle para que la gente pensara que eran más listos que él,  pero no lo eran. Siempre querían hacerlo pero nunca lo conseguían hasta que un día le engañaron e Iván se enfadó mucho. Sus amigos se sintieron mal, le pidieron perdón y ya no volvieron a enfadarse más y vivieron felices y comieron perdices.

LA HISTORIA DE CANTÓNIMO

ESTE ES CANTÓNIMO.

El 18 de octubre de 2016 a las once de la mañana estaban los trabajadores de la empresa “Construcciones y obras Victorino Vicente S.L.” excavando la  zanja de pluviales en la Plaza Mayor de Ujué cuando apareció  una esquina de losa. Al hacer la del agua pillaron la esquina de la losa casi entera. Luis Abadiano, el trabajador que maneja la pala,  le dijo a Manuel Leiti, su compañero,  que  movieran la piedra y no se veía nada más que barro y agua. Luego todos los trabajadores se fueron a comer y estuvieron pensando sobre qué podía ser lo que habían encontrado.  Por la tarde Gilberto Cordeiro, otro de los trabajadores,  llamó al jefe de obra y éste les dijo que movieran la piedra con las cinchas y la pala. Levantaron la piedra y Raúl, el jefe de obras,  llamó al arqueólogo Carlos Zuza.  No se sabía lo qué era y casi toda la gente pensaba que lo que habían encontrado era un puntido para la salida del agua.

EN LA PLAZA MAYOR DE UJUÉ ES DONDE ESTABA CANTÓNIMO.

Al día siguiente, a las ocho de la mañana,  vino Carlos Zuza y rápidamente averiguó que era una tumba. Así descubrieron a Cantónimo Robañáin. Además cercaron la tumba para que nadie se cayera y estropeara el trabajo de  Carlos Zuza.

En este vídeo vemos a Carlos trabajando.

AQUÍ ESTÁN TODOS LOS MATERIALES DE TRABAJO DE CARLOS ZUZA.

Al cabo de dos días Carlos Zuza cogió los huesos y se los llevó a Pamplona para estudiarlos.

Los niños de la escuela nos  interesamos  y fuimos  a la plaza para ver la tumba y entrevistar a Carlos Zuza. En este audio se puede escuchar parte de la entrevista.

AQUÍ ESTAMOS ENTREVISTANDO A CARLOS ZUZA

 

 

Ahora  sabemos que el hombre muerto,  al que hemos llamado Cantónimo,   vivió aproximadamente  en el siglo IV o  V d. C.

Cantónimo vivió entre 25 y 35 años. En aquella época  era vivir mucho porque comían peor y menos que nosotros.  No se había descubierto América y los árabes no habían traído las naranjas, las mandarinas…   a la provincia de Tarraconensis que antes era parte de España y pertenecía al Imperio Romano.

Cantónimo medía 1,60 metros. Ahora la gente es más alta que antes porque se alimenta mejor y hay azúcar, mandarinas, naranjas… Creemos que vivía en Ujué porque se murió aquí y la plaza era el cementerio.  Pensamos que estaba enterrado fuera de la  muralla,  si es que había, en el campo.

Cantónimo,  a lo largo de su vida,  padeció 3 enfermedades llamadas necrosis, caries y sarro. Tenía las costillas del costado derecho más fuertes que las del izquierdo. A Cantónimo  no le circulaba la sangre por la cabeza del fémur, le dolía mucho al andar y por eso iba cojo.

Encontró Carlos  una hebilla  de bronce de 5 cm de  larga bajo la pelvis y en esos tiempos sólo llevaba hebilla de metal la gente importante. Podría ser Cantónimo alcalde, militar o tener otro cargo importante. Cantónimo  estaba enterrado con ropa porque encontraron una hebilla de bronce, la ropa no está porque se habrá descompuesto.

LA HEBILLA DE BRONCE

Según la leyenda,  antiguamente a los difuntos se les metía una moneda en la boca para que le pagaran al  barquero Caronte por llevarles al Paraíso. Carlos le miró a ver si tenía moneda pero no la tenía.

AQUÍ  CARLOS ZUZA ESTÁ MIRANDO PARA VER SI TIENE MONEDA EN LA BOCA.

La tumba era una cista hecha con 5 piedras de arenisca  reutilizadas. Las piedras están muy bien talladas,  a martillo y cincel,  y son prismas rectangulares irregulares. Algunas tenían  rayas y pequeños agujeros.

La cista medía 35 cm de anchura,  de largura 185 cm y de profundidad 43 cm. La tapa, de anchura medía  56 cm, de largura 155 cm y de grosor 19 cm.

ÉSTA ES LA TAPA DE LA CISTA

Cantónimo estaba mirando al sol, tenía el cuerpo en dirección este-oeste porque en aquella época eso era una costumbre.

Ahora Cantónimo está en Pamplona y dentro de unos días lo llevarán a Miami para que le hagan la prueba del Carbono 14 y así sabrán cuando vivió y murió.